Dinero y garantías
Lo que pagas antes de tener las llaves, y los límites que la ley le pone.
Fianza
El depósito legal de garantía. Para una vivienda habitual es una mensualidad de renta, que el propietario deposita en el Incasòl (el instituto catalán de la vivienda) y te devuelve al marcharte, descontando los desperfectos reales que haya. Guía completa →
Aval bancario
Una garantía bancaria que algunos propietarios piden además de la fianza. Tu banco inmoviliza una cantidad que pagará si dejas de abonar la renta. Para una vivienda habitual, las garantías adicionales están limitadas por ley a dos mensualidades de renta. Guía completa →
Arras
Una señal para reservar un piso antes de firmar. Si te echas atrás, la pierdes; si es el propietario quien se echa atrás, normalmente te debe el doble. Léete la cláusula antes de pagar. Guía completa →
Papeleo e identidad
Los documentos que acreditan quién eres, dónde vives y que puedes pagar.
NIE
Número de Identidad de Extranjero: tu número de identificación fiscal como extranjero. Lo necesitas para firmar un contrato de alquiler, dar de alta los suministros y abrir una cuenta bancaria. Guía completa →
TIE
Tarjeta de Identidad de Extranjero: la tarjeta física de residencia para nacionales de fuera de la UE. Lleva impreso tu NIE. Los ciudadanos de la UE obtienen en su lugar un certificado verde. Guía completa →
Empadronamiento
Registrar tu domicilio en el ayuntamiento (el padrón). El volante o certificado que recibes acredita dónde vives y hace falta para el TIE, la sanidad y muchos servicios públicos. Guía completa →
Cédula de habitabilidad
La cédula de habitabilidad, que confirma que un piso es legalmente apto para vivir. El propietario debe tener una en vigor para alquilar la vivienda y para dar de alta los suministros. Guía completa →
Nómina
Tu nómina. Los propietarios piden las nóminas recientes (o, si no tienes trabajo en España, nóminas extranjeras y extractos bancarios) como prueba de que puedes hacer frente a la renta. Guía completa →
La ley y tu contrato
Las normas que deciden cuánto tiempo puedes quedarte y qué tipo de contrato tienes.
LAU
Ley de Arrendamientos Urbanos: la ley española de alquileres urbanos. Da al inquilino de vivienda habitual el derecho a quedarse hasta cinco años (siete si el propietario es una empresa), aunque el contrato sea de un año. Guía completa →
Vivienda habitual
Un contrato de vivienda habitual: tu domicilio principal, con toda la protección de la LAU —prórrogas largas, subidas de renta limitadas y el derecho a marcharte a partir de los seis meses. Guía completa →
Contrato de temporada
Un contrato de temporada para una estancia fija y no permanente (estudios, un traslado por trabajo). Queda fuera de la protección de vivienda habitual de la LAU, así que los derechos de estancia larga no se aplican: comprueba cuál te están ofreciendo. Guía completa →
Desistimiento
Tu derecho a rescindir antes de tiempo un contrato de larga duración. A partir de los seis meses puedes marcharte avisando por escrito con 30 días de antelación; cualquier penalización debe estar recogida en el contrato y es limitada. Guía completa →
Honorarios
Los honorarios de la agencia inmobiliaria. Desde la ley de vivienda de 2023 los paga el propietario, no el inquilino, en los alquileres de vivienda: repercutírtelos ya no es legal. Guía completa →
Control de alquiler
Por qué Barcelona limita los alquileres, y los índices que fijan el tope.
Zona tensionada
Una zona «tensionada» sujeta a control del alquiler. Barcelona está declarada como tal, así que las nuevas rentas quedan topadas por un índice de referencia y el propietario no puede fijar el precio libremente. Guía completa →
SERPAVI
El sistema estatal de precios de referencia del alquiler que se usa para topar las rentas en una zona tensionada. Fija el máximo que un propietario puede pedir por un piso concreto. Guía completa →
Facturas y mudanza
Los gastos recurrentes una vez que has firmado.
IBI
Impuesto sobre Bienes Inmuebles: el impuesto anual sobre la propiedad. Le corresponde pagarlo al propietario, aunque algunos contratos se lo repercuten al inquilino si se indica de forma expresa. Guía completa →
Comunidad
Los gastos de comunidad del edificio, que cubren el mantenimiento de las zonas comunes (escalera, ascensor, limpieza). Normalmente los asume el propietario, salvo que el contrato te los asigne a ti. Guía completa →
Cambio de titular
Poner a tu nombre las cuentas de los suministros (luz, gas, agua). Suele ser gratis; no deberías pagar por reconectar un piso que ya tiene suministro. Guía completa →